Las nefastas consecuencias del agua envasada en garrafas

El agua, que fue recogida en el manantial y embotellada en Andorra, fue transportada en garrafas y distribuida en Cataluña. “Es evidente que fallaron los procesos de control en Andorra aunque es difícil determinar cómo sucedió. Es la primera vez que se halla un virus de estas características en agua embotellada”, argumenta Fernando G. Benavides, catedrático de Salud Pública de la Universidad Pompeu Fabra y director del postgrado en Salud Pública en la UPF Barcelona School of Management.

La investigación se centra ahora en saber cómo se ha producido la transmisión, una cuestión a la que deben responder las autoridades andorranas. La Agencia de Salud Pública de Catalunya (ASPCAT) detectó el norovirus en los cultivos obtenidos de la toma de muestras de los afectados. Benavides destaca la rápida actuación de la Generalitat a la hora de identificar el suceso y declararlo brote epidémico.

“Las personas fueron contaminadas en su mayoría en su lugar de trabajo y acudieron a su médico de cabecera de forma individual. La labor de los profesionales en Salud Pública fue detectar, desde una perspectiva colectiva, que era un caso comunitario y actuar rápidamente para identificar la fuente y hacer retirar las garrafas. En caso contrario, el brote podría haber sido mucho peor”, argumenta. La distribuidora Eden retiró 6.000 garrafas de 925 empresas de Barcelona y Tarragona.

La salud pública es un ámbito profesional multidisciplinario que ha ido adquiriendo protagonismo en los últimos años. La última Ley de Salud Pública la define como el conjunto organizado de actuaciones de los poderes públicos y de la sociedad en su conjunto con el objetivo de proteger y promover la salud de las personas, prevenir las enfermedades y encargarse de la vigilancia de la salud. La Agencia de Salud Pública de Cataluña, junto a la de Barcelona y la Universidad Pompeu Fabra colaboran desde hace años en capacitar a los profesionales mediante el Postgrado en Salud Pública que se imparte en la UPF Barcelona School of Management.

“La Salud Pública es fundamental para identificar nuevos riesgos para la salud y abordarlos desde una visión holística. Conocer los recursos para hacer más efectivas las políticas de control y prevención de enfermedades, aprender a determinar y evitar desigualdades sanitarias, y entender cómo actuar ante brotes y emergencias”, remarca.

Benavides reconoce que al tratarse, en su mayoría, de garrafas de agua situadas en entornos laborales, el caso debería considerarse enfermedad laboral. “Al haber ocurrido en el lugar de trabajo y de forma colectiva debe reconocerse como enfermedad profesional y no como enfermedad común”, recalca. Esto supondría que el subsidio de los trabajadores que estuvieron de baja laboral pudiera ser mayor.

fuente: http://www.lavanguardia.com/

SÍ, QUIERO UN EQUIPO DE ÓSMOSIS INVERSA EN MI CASA. MÁS INFORMACIÓN