Todos sabemos que existen y existirán modas sobre el agua

Otra de las modas recientes ha sido la de tomar agua cruda, es decir sin ningún tipo de tratamiento, con un precio elevadísimo y un alto coste para nuestra salud. Sin olvidarnos de la moda de cocinar con agua de mar, hay que destacar que esta última tendencia se ha utilizado desde tiempos pretéritos en pueblos costeros para limpiar y cocinar el marisco. Para poder utilizar el agua del mar en nuestras recetas hay que tener en cuenta que el agua debe estar debidamente tratada, y si no queremos derrochar en gastos superfluos podemos realizar la siguiente preparación: 35 gramos de sal por cada litro de agua, es la forma más sencilla y económica de conseguir agua de mar casera para nuestros caldos y guisos de marisco.

Pero por muchas modas y controversias, lo que tenemos que tener claro es que el agua es agua. Y para nuestro uso diario, debemos saber con qué agua deberemos cocinar, y que agua debemos beber.

¿Cuál es mejor? ¿El agua del grifo, el agua embotellada o el agua marina? ¿Son todas igual de beneficiosas o influyen cada una en el sabor final de nuestra comida? Para aclarar de una vez por todas ciertas informaciones confusas veremos los factores que sí influyen.

La dureza del agua: Aguas duras o aguas blandas

Según la provincia en la que vivamos gozaremos de una calidad débil o dura. Se diferencia principalmente por las cantidades de minerales, cal y magnesio. Cuanto mas dura es el agua, mayor cantidad de estos minerales, lo que es lo mismo a un mal sabor.

Lo ideal son las aguas blandas, tienen menos cantidad de residuos, mejoran la calidad del sabor y son tratadas de forma más liviana que las aguas duras. Pero a pesar de estar particularidades hay que dejar bien claro que ambas son potables y saludables. Y sí queremos un agua de calidad superior y excepcional sabor, tan sólo tendremos que instalar un equipo de ósmosis en nuestra cocina. Con este sencillo equipo solventaremos todas las deficiencias de la dureza del agua.

¿Cocinas con agua del grifo o agua embotellada?

Nuestras madres han cocinado desde siempre con el agua del grifo, y nosotros hemos seguido sus costumbres hasta que desde hace unos años se impuso la tendencia de cocinar con agua embotellada. Por lo que debíamos comprar más agua embotellada para cocinar y para beber. La alternativa a este consumo desmesurado del agua embotellada, con el consiguiente daño ecológico por el aumento del uso del plástico y envases, es la instalación parcial o total de un equipo de ósmosis inversa. Es decir, la instalación en toda la vivienda, válida para el consumo del agua tanto en la cocina, como en la ducha.

Con esta instalación se mejora la calidad de la cocción, tanto en verduras, guisos, infusiones, café, etc. Y finalmente, en la calidad del agua en la ducha. Consiguiendo eliminar el picor o la tirantez en la piel, mejorar el brillo y la suavidad en el cabello, así como lograr que se eliminen irritaciones y picores en el cuero cabelludo, destacando que los afectados por piel atópica o psoriasis mejorarán notablemente.

SÍ, QUIERO UN EQUIPO DE ÓSMOSIS INVERSA EN MI CASA. MÁS INFORMACIÓN